11 Felices sueños, vida mía

© José Manuel Alfaro

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María no podía creérselo.
    No comprendía cómo su hijo, tan guapo y tan alegre, había desaparecido de repente y para siempre, llevándose la luz de la casa. Por eso desde entonces reza por él todas las noches, de rodillas junto a la cuna vacía, entre las paredes de piedras negras del cuarto donde se ha quedado prendido el olor del bebé.
     Y cada día, en cuanto el alba ilumina el horizonte, acude al cementerio y se queda allí, parada, para mirarlo; dicen algunos que no deja de hablarle y que hasta la han visto sonreír y agitar en la mano un sonajero pequeño de cascabeles azules. Al anochecer, antes de que caiga la noche, vuelve María a quedarse frente al nicho y canta bajito una nana que le sale de los labios rota y dulce, para que duerma tranquilo su niño, como queriendo acabar de criarlo.
    Lo que María no sabe es que los ángeles no necesitan de nada, porque es como si estuvieran muertos.


© Manuel López Rey

Comentarios

  1. Recomendación: antes de leer el texto, pulsar sobre la fotografía; observarla detenidamente; luego pulsar atrás en la barra de navegación; ahora leer la historia.
    Se aceptan y agradecen todos los comentarios.

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  2. Tan pocas líneas y qué sugerentes para semejante fotografía. Me he imaginado perfectamente la escena y me ha conmovido. Sólo un apunte, por que me ha resultado reiterativo al leerlo, y ya que aceptas cualquier opinión, aprovecho: En la novena línea "Al anochecer, antes de que caiga la noche", me resulta un poco redundante. El resto del texto exquisito. ¡Fantástico!. Un saludo.

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    1. Gracias, OsicrAn, por estar aquí y por tu comentario. Efectivamente acepto cualquier opinión y aprendo de todas ellas; y también efectivamente hay una reiteración "aparente"; y digo aparente porque como sabes no considero que el texto literario se deba leer como cualquier otro lenguaje escrito (siempre digo que en literatura el texto "dice" y "hace"); por lo tanto, y teniendo en cuenta que la primera acepción de anochecer hace referencia al momento en el que empieza a faltar la luz del día y viene la noche; es decir, es el tiempo durante el que anochece, y este es un tiempo muy concreto y relativamente corto. Y que el texto lo que pretende decir es que "a última hora de la tarde, antes de caer la noche", esa madre va al cementerio para dormir al niño; un tiempo sin prisa, de pacificación, cuidado y mimo, "como queriendo acabar de criarlo"; consideré oportuno "ralentizar" ese tiempo del anochecer, alargarlo, con una aparente reiteración (un soniquete de fondo), que por otra parte es buscada para reforzar la música de este relato, que no es otra que la de una nana. De ahí también que las frases sean cortas y que, tan poco habitual en mi literatura porque casi siempre huyo de ellas, aquí coloque comas de escritura no obligada para marcar ese compás de la nana. No olvides que toda nana es un canto de arrullo en el que se repiten con leves variaciones letra y melodía o periodos musicales. Esa fue aquí la intención; necesitaba que el texto "hiciera" precisamente eso. Por supuesto no estoy disculpándome de un posible error, estoy explicando el porqué.
      Otra vez, muchas gracias por tu atención.

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  3. No puedo expresarte lo que siento en este momento,después de haber leído el texto.
    En un momento de tristeza como el mío, solo puedo decirte que deseo llorar,no necesito observar la fotografía me basta con leer el texto que has escrito y decirte no hay tan solo una palabra que no sea´ conmovedor y hermoso como me tienes acostumbrada

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    1. Muchas gracias, Ángela, por tu lealtad a esta publicación y por el comentario. Siento de veras que estés pasando por un mal momento, y también que este relato te haya entristecido; pero así es la misma vida: momentos difíciles y momentos alegres y suaves. Deseo que te lleguen pronto los mejores momentos. Recibe un abrazo muy grande y largo, de cariño.

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  4. ¡Dios, qué hermoso! Lo más poético en prosa que de ti he leído. Presiento que tu sensibilidad, por la razón que sea - aunque siempre dispuesta en ti- te está aflorando ahora más que nunca, y es estupendo.
    Esa reiteración para describir la noche - que no es sino querer situar el momento exacto en que ocurre la acción - es toda una figura literaria perfectamente empleada, así como el vocabulario elegido para transmitir las sensaciones que un hecho como ese puede producir, y ubicar al lector en el ambiente de ese escenario en concreto.
    Mi enhorabuena, Manuel. ¡Cuánto nos queda por leer de ti!

    No sé en qué nana estarías pensando cuando hablas de que le cantaba bajito. ¿Tal vez en esta?:

    MIENTRAS DORMÍAS


    Ha venido las olas
    mientras dormías,
    y han sonreído
    carmesí
    tus mejillas
    de espuma blanca.

    Traen mensajes
    de amor henchidos,
    brumas de sol
    dolientes y rosas
    de mar de olvidos.

    Y mientras dormías,
    llegó la brisa y peinó
    tu pelo
    entre corales de sal
    marina.

    Y un beso selló
    tu frente, azul
    de cielo,
    mientras dormías.


    ¿Alguien que le ponga música?

    Un abrazo

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    1. Lorni, muchísimas gracias por tus comentarios, siempre halagadores. Este es un auténtico regalo; tú nana es preciosa y la calidad de tus trabajos enriquece literariamente el nuestro y lo hace mucho más interesante. Me gusta escuchar que te agrada esta parte más poética de mi prosa; la verdad es que en muchas ocasiones lucho contra esa parte, como para desnudar la prosa de lirismo, pero la verdad es que todos mis trabajos encierran ese mismo lirismo aunque aparezca menos explícito. (Quiero ver este poema publicado en LN). Y como dice Vero más abajo, aquí no hace falta músico alguno que le ponga son; toda tu poesía es sonora; una auténtica sinfonía de metáforas; porque manejas como nadie el compás de la palabra.
      Otro abrazo grande para ti. (Y ojalá todos los textos de este libro continúen inspirándote).

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    2. Pues no luches, Manuel; déjate llevar de vez en cuando; no por eso tus trabajos van a dejar de ser extraordinarios. Ah, y me seguirán inspirando, estoy segura, pero de aquí en adelante expondré mis inspiraciones en LN o en mi propio blog; no quiero invadir tu espacio.
      Que sigas teniendo unos estupendos días.
      Un abrazo también para ti.

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    3. ¡Ni se te ocurra! Bueno, sí, me parece muy bien que publiques en LN y en tu blog pero, por favor, no dejes por ello de publicarlo aquí también; tú y tus palabras nunca invaden este espacio, solo lo habitan y es así como lo hacen grande. Eres la visita más preciada de "La historia que no se ve"; no nos prives a todos de tu palabra aquí. Un abrazo.

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    4. ¡Habitar!Cuánto significado tiene para mi. Muchas gracias, Manuel. Lo que yo siempre he dicho: eres muy generoso. Sabes que seguiré leyéndote y, por supuesto, comentando.
      Un abrazo

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    5. Así me gusta, Lorni. Efectivamente la palabra "habitar" es impresionante; cuánto implica y cuánto significa para los que la entendemos plenamente. Por eso la utilicé, porque intuía que tú también la ibas a comprender. Verás, en relación a esto, hay una frase que se dice que dijo una mujer de una tribu africana en referencia a su casa, una choza de barro y paja, y que aparece escrita en la página de inicio de mi web. Dice así: " Cuando entran las visitas, mi casa se hace grande". Pues eso: que tu palabra engrandece siempre los lugares que habito. Gracias por no dejar de visitarlos.

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    6. Gracias, Manuel, con tan magnífico trato y recibimiento, resulta imposible negarse a entrar y compartir.
      Un abrazo.

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  5. Bueno, Manuel, si te digo que me he emocionado no creo que te sorprenda jejeje... Es una historia intensa, desgarradora, se puede sentir el dolor de esa madre.Se debe vivir en una eterna noche cuando pierdes a un hijo.
    Eres sencillamente brillante. Y bueno de la nana que escribió aquí Lorni ni te cuento... No creo que le haga falta música ya la tiene, es preciosa.

    Un abrazo.

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  6. Gracias, Vero. Ya sabes, porque lo hemos hablado otras veces, que el escritor ha de "vivir" todas las situaciones que quiera narrar, de lo contrario no puede transmitir emociones verdaderas. Esa es acaso una de las cualidades más importantes de este oficio, y también posiblemente la más enriquecedora.
    Otro abrazo para ti.

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  7. Pues esta vez la historia si se ve, y no sólo se ve, se siente, emociona y duele. En unas breves líneas destapas fuertes sentimientos, y trasladas al lector a ese momento, la conmoción que producen tus palabras hace que la escena, casi sin necesidad de la imagen, se concentre, como un impacto, en ese punto de la garganta donde nacen los nudos que lastiman.
    Y discrepo, algunos ángeles, esos ángeles, nunca es como si estuvieran muertos, eso María lo sabe bien, aunque no necesiten de nada.
    Un abrazo Manuel.

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    1. Gracias, Óscar. Como siempre, tus comentarios so a la vez un magnífico texto. Es un honor para nosotros contar con "comentaristas" de este nivel. (En ocasiones me olvido de pinchar Reply, pero creo que he dado respuesta a todos tus comentarios, aunque a veces aparezcan como un nuevo comentario).
      Un abrazo.

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  8. En tan poco texto cuanta historia contada. Cuanto sentimiento y cuanto dolor. Es triste, cierto, pero bella. La foto es magnífica. Como me ha gustado.

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  9. Gracias, hermana. Un beso muy grande.

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  10. Hola Manuel. Para mi gusto es excesivamente triste y dura. Así como todas las anteriores me han gustado mucho, esta me hubiera gustado ahorrármela.

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    1. Lo comprendo, Jorge; y lo hago porque en el fondo todos queremos ahorrarnos los tragos duros, perp la vida está llena de ellos, como mínimo en la misma cantidad que lo está de tragos suaves y agradables. Gracias por leernos y comentar. Saludos.

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  11. Tiempo sin entrar por aquí y

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  12. Repito: llevo algún tiempo sin entrar por aquí y me he quedado de piedra. Efectivamente la foto es brutal. Los comentarios que he leído, muy interesantes. Y la historia, qué puedo decir nuevo: que como siempre tienes el don de dar con el tono adecuado a cada relato. Enhorabuena a los dos.

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    1. Gracias, Rasta. En nombre de los dos. Saludos.

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  13. Yo también hubiera preferido ahorrarme esta historia, es tremenda y lo es por lo bien escrita y por esa capacidad tuya de trasmitir en pocas palabras una escena y todos los sentimientos del personaje. El párrafo final es asombroso y genial. Felicidades por el proyecto

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  14. Y el cambio introducido en el título, otro acierto y otra demostración de que cuando escribes no das puntada sin hilo. La aparente contradicción al llamar "vida mía" al cadáver del hijo, es estremecedor y además nos cuenta que de alguna manera, la vida de la madre también es una "vida muerta" o una "muerte en vida". Otra vez felicidades.

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    1. Gracias, Víctor, por comentar y por leer con tanta atención. Saludos.

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  15. Todo el amor y protección que una madre puede dar en vida, y la añoranza que le queda en el alma por el vacío. Enternecedora historia y fotografía.
    Gracias por la explicación puramente literaría del porqué lo escribo así y no de otra manera, muy interesante para mi corto conocimiento en literatura.

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    1. Gracias a ti, Luciano, por comentar. No creo que sepas poco de literatura; puede que no conozcas la técnica del oficio, pero si no supieras de literatura, no sabrías leer como lo haces. Otra vez, muchas gracias. Saludos.

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